Albireo, en el Cisne

miércoles, 11 de junio de 2008

Equinoccios y su relación con el año bisiesto

(Original publicado: miércoles 12 de diciembre de 2007)


Usamos un calendario aparentemente imperfecto, para mantenerlo acoplando con las estaciones, seguro porque nos gusta de esa manera.

Una vuelta completa de la Tierra alrededor del Sol, es decir una revolucióniniciando y regresando al mismo punto relativo en el espacio-, no tiene por qué tener un número exacto de días, 365 o lo que llamamos un año calendario, eso es solo una aproximación didáctica.

En efecto las mediciones del periodo de revolución de la Tierra alrededor del Sol dan un valor de 365,242375, esto es, 365 días completos más aproximadamente un cuarto de día.
Los astrónomos pueden determinar y medir la posición relativa de la Tierra con respecto una referencia fija en el espacio, con muy buena exactitud. Uno de esos puntos es el llamado equinoccio vernal (inicio oficial de la primavera en el hemisferio norte), que ahora preferimos simplemente llamarlo equinoccio de marzo.

Además sabemos que la velocidad orbital de la Tierra no es constante, debido a que la órbita es una elipse no muy excéntrica.
Esta velocidad es mayor cerca del perihelio (2/01/2008) y menor cerca del afelio (4/07/2008), de acuerdo con la Segunda ley de Kepler. Pero por simplicidad vamos a dividir los 360° de la órbita entre los 365,242375 días, lo que nos da un valor aproximado del número de grados por día con que la Tierra recorre su órbita.
El resultado es 0,9856 grados/día, que si se multiplica por los 365 días de un año (no bisiesto) del Calendario Gregoriano da como resultado 359,76 grados, o si prefiere verlo de esta manera, falta aproximadmente un cuarto de grado para completar una vuelta entera.
Si se mantiene sin corregir esta diferencia, en cuatro años se acumulará un faltante de un grado y en 360 años será de 90°. Esto significaría que las estaciones (la iluminación del Sol y el efecto en el clima) se atrasarían unos 3 meses y entonces el inicio de la primavera (el fenómeno natural) se habría corrido para el mes de diciembre (del calendario).
Lo anterior podría no tener importancia (así sucede con otros calendarios) si se acepta que algunas fechas o celebraciones se corran con respecto a las estaciones, pero algunas personas prefieren cierta regularidad entre las estaciones y el calendario. Por eso el Calendario Gregoriano se diseñó para que el equinoccio vernal ocurra el 21 de marzo o muy cerca de esa fecha y así las iglesias cristianas puedan celebrar la pascua de acuerdo las reglas eclesiásticas preestablecidas.
Pero veámoslo de otra manera, analizando solo las fechas (gregorianas) de los equinoccios en los primeros 10 años de este siglo, que aparecen en la tabla adjunta.
Observe que en la segunda columna la hora del equinoccio va avanzando, en promedio unas seis horas por año.
Si no se hiciera la corrección el año entrante, el equinoccio del 2008 ocurriría aproximadamente a las 6 horas (UT) del 21 de marzo. Sin embargo, de acuerdo con las reglas del calendario que usamos, 2008 es un año bisiesto y entonces febrero tendrá 29 días.
Al introducir este día adicional (al calendario) se regresa la fecha del equinoccio al 20 de marzo a las 5:48 (UT), que coincide mejor con la posición astronómica del equinoccio (la realidad de la naturaleza).
Hablaremos más sobre el año bisiesto 2008 más adelante.

Corrija las páginas 74 y 75

(Original publicado: viernes 7 de diciembre de 2007)

del Atlas Visual de la Ciencia: UNIVERSO
Editorial Sol 90

Posiblemente usted, yo y muchos aficionados a las lecturas científicas compramos con agrado esta publicación, que se vendió rebajada con cupones del periódico AlDía, a inicios de este año.

Es un buen esfuerzo editorial, la mayoría de las ilustraciones son buenas lo mismo que los textos, pero la falta de asesoría especializada provocó una gran cantidad de errores, quizás tantos como uno por página en promedio.

El problema principal es que los clientes mayoritarios de este tipo de publicación son estudiantes de todos los niveles, padres de familia y educadores, que la usamos como una referencia supuestamente confiable, pero como verá no se puede confiar a ciegas.

Para que inicie la compilación de la fe de erratas, le presento los errores que encontré en las páginas 74 y 75. Si le interesan las otras páginas solicítelas por medio de un correo electrónico, o quizás las publique aquí mismo más adelante.

  1. Bueno, la causa de la estaciones (invierno, primavera, verano, otoño) se sabe que es la inclinación del eje de rotación de la Tierra, no precisamente la órbita en sí (la revolución), como lo sugiere el texto.

    Pero definitivamente, los movimientos no son los causantes del año nuevo y el año viejo – es el calendario-.


  2. El ciclo de precesión de los equinoccios es de 26000 años como se afirma en la imagen, pero el fenómeno ocurre en todo momento durante esos 26000 años , -no durante la traslación-, porque esto puede interpretarse que ocurre durante un año.

    Definitivamente el ángulo –no es 47°-. La inclinación del eje de rotación de la Tierra es 23,5° respecto a la perpendicular al plano de su órbita (la eclíptica), tampoco 23° como se muestra en la figura que explica la rotación.

    Parece que la máxima inclinación del eje es 24,5° y la mínima 21,5° y varía entre esos valores con un periodo de unos 40 000 años.


    La nutación o cabeceo del eje de rotación es una oscilación que se superpone a la precesión (como está en el texto), con una amplitud de 9,2 segundos de arco. Así que la indicación de 3° de desplazamiento en la figura es totalmente confusa, además el diagrama mismo no ilustra el fenómeno de nutación, aquí si http://www.nutation.org/.


  3. No esta muy claramente explicado que los meridianos y paralelo son círculos, porque habla de puntos y hasta destaca una ciudad (un punto), lo cual es confuso.
    Pero se lleva el récord la afirmación de que el ecuador es el centro de la Tierra, el cual como sabemos para cualquier bola, está en su interior y en este caso a unos 6 400 km de profundidad, mientras que el ecuador es solamente una línea imaginaria en la superficie.

    Finalmente las 4 etiquetas de los trópicos y los círculos polares a 30° y 60° es imperdonable. Sabemos por la geometría de los rayos solares, la esfera terrestre y los conceptos de solsticios, que los valores correctos de estos paralelos son 23,5° y 67,5°. Lo puede comprobar con darle una mirada a cualquier mapamundi bien hecho.


  4. No olvidemos que el libro se vendió en Costa Rica (¡hemisferio Norte!).
    Para
    los habitantes del hemisferio norte, especialmente para los niños, que están aprendiendo, el 21 de marzo es el equinoccio de primavera y el 21 de setiembre el equinoccio de otoño. Desde luego es a la inversa en el hemisferio sur.
    Aquí puede ver claramente porqué preferimos llamarlos
    simplemente equinoccio de marzo y equinoccio de setiembre y que cada quien los califiquee, según el hemisferio donde vive.

    El ecuador terrestre no corta la eclíptica (¡no llega!), supongo que se refiere al ecuador celeste.


  5. De nuevo las fechas (o los nombres) de los solsticios están equivocados para el hemisferio norte.

    Pero en el de diciembre hay un enredo de campeonato.

    Recuerde que, los círculos denominados Trópico de Cáncer y Trópico de Capricornio están respectivamente (e inamovibles) a 23,5° en el hemisferio Norte y en el hemisferio Sur.


    El 21 de diciembre el sol es cenital a mediodía sobre el Trópico de Capricornio, ¡no en ambos hemisferios, es imposible!
    En esa fecha inicia el invierno para el hemisferio norte, o el verano para el hemisferio sur.


    Solo por referencia, como usted sabe, el 21 de junio el sol está sobre el trópico de Cáncer y las estaciones se invierten.

Qué lástima que no hubo la asesoría apropiada para producir una publicación más nítida, con diagramadores, filólogos y asesores científicos con capacidad y experiencia.
El periódico nacional se dejó que le vendieran un producto deficiente y nos lo pasó sin más a nosotros, que terminamos pagando para aprender errores.
Hizo una mala compra y dejó ir la oportunidade de reclamar una indemnización, que por lo menos pudo usar para publicar una fe de erratas, pero los responsables no se dieron cuenta.

En su momento me comuniqué con quien pude, pero no recibí respuesta.


Y para terminar una de matemática:


Pésima la notación de grados y minutos para el conocido valor de la inclincación del eje de rotación de la Tierra.

Lo que está escrito, 23°5' significa 23 grados y cinco minutos, no 23 grados y 30 minutos, que se escribiría así: 23,5°, o 23° 30' y algunas veces así 23°,5, pero no le recomiendo este último estilo.


Meteoros a oscuras

(Original publicado: miércoles 5 de diciembre de 2007)

Gemínidas sin luna la noche de jueves 13 a viernes 14

Hace varios años que no tenemos una situación casi ideal para observar una de las lluvias de meteoros más confiables del año.

Se trata de las gemínidas, que se activa todos los años entre el 7 y el 17 de diciembre, con un máximo predicho por la IMO a las 10:45 ± 2,3 horas del 14 de diciembre, a plena luz del sol para nosotros, lo que significa que el amanecer de este día (noche del 13/14) puede ser el momento más apropiado para tratar de observarlos.

El jueves 13 comenzamos a ver una luna creciente de sólo 4,38 días de edad y una magnitud visual de -8,4, desde las 18:06, en la constelación Capricornio. Está a poca altura sobre el horizonte (34°) al Oeste-Suroeste (238°) y se oculta a las 20:50.

Si se toma en cuenta la altura de la radiante y tratando de optimizar un poco el tiempo de observación, iniciar a las 2 de la mañana del viernes 14 puede ser una buena idea.
La radiante estará prácticamente al Norte a 70° de altura y la tasa horaria cenital esperada (THZ) es de 63, que bajo las condiciones locales puede reducirse a 30, lo cual no está nada mal.

Desde luego, si tiene tiempo, observe desde las 10 de la noche del jueves hasta las 4:30 de la mañana del viernes.


No olvide que necesita un cielo despejado, o por lo menos una amplia ventana. Evite la iluminación artificial o déjela a su espalda, instálese cómodamente y prepárese para varias horas de actividad, preferiblemente con buena compañía.
Tome fotografías y cuando pueda observe el resto de la esfera celeste, por ejemlo el planeta Saturno, muy bien colocado en Leo.


14/12/2007, 2 a. m. (Heavens-Above)


Ahora bien, de miércoles a domingo y mientras haya luna, por qué no se entretiene, observando con su telescopio la zona oscura de este satélite, a lo mejor se lleva la grata sorpresa de ver el estallido de un gemínido (en realidad polvo de la luna) en alguna planicie o cráter de la Luna.

Referencias adicionales:

Ten Tips for the 2007 Geminids Meteor Shower

Asteroid Shower

Lunar Geminids

Culminación, si

(Original publicado: miércoles 28 de noviembre de 2007)

Paso cenital, no ¡por favor!

En mis actividades como educador y en relación al manejo de vocabulario y conceptos apropiados y correctos en ciencia, he tenido varias diferencias de opinión y discusiones amistosas con colegas docentes, pero recuerdo ahora especialmente las sostenidas con algunos periodistas y con quienes desempeñan el cargo de asesor en el MEP.
Estos amigos en algunas oportunidades me han manifestado que cuando se escribe un artículo para un libro, o para un periódico, no debe usarse vocabulario nuevo, o específico, porque entonces no se va entender el mensaje.

Estoy totalmente de acuerdo en cuanto a que -la compresión clara del mensaje, es lo más importante-. Cuando usamos un término nuevo se debe explicar de alguna manera, tan pronto como el estilo del documento lo permita.
Sin embargo, siempre se debe promover el crecimiento del vocabulario que manejan nuestros estudiantes, porque de esa manera se vuelve más claro y específico y no convertimos al término en un súpersinónimo, como le sucede a la palabra “energía”, que ahora se usa para atribuírsela a cosas muy dispares.

Hoy quiero referirme a un concepto y al término que lo tipifica, que ya sea por falta de formación específica, inexperiencia, descuido, carencia de asesoría apropiada, etc., se usa muy frecuentemente de manera errónea.
Posiblemente a todos nos queda claro el concepto de cenit (o punto cenital) cuando leemos su definición o nos la explican, -es el punto más alto en dirección vertical, encima de un observador particular-.

Ya sea por nuestra experiencia, o porque lo hemos estudiado, sabemos que cuando en ciertos lugares de la Tierra y en ciertas fechas, el Sol está en el cenit, no proyecta sombra sobre un objeto vertical.
La probabilidad de que un objeto celeste pase por el cenit no es grande, excepto para las estrellas que tengan la misma declinación que la latitud del observador.
Espero que los educadores y quienes hablan o escriben en los medios tengan más cuidado y dejen de usar “está en el cenit” de una manera elástica, para referirse a la culminación diaria del astro, que es algo semejante, pero menos restringida.

En un periódico de hace ocho días se les pidió a los estudiantes que comparen el tamaño de la Luna en el horizonte con el de “horas después, cuando la luna se encuentra en el cenit”.
Bueno, del 23 al 26 de noviembre (cerca de la llena) fueron días apropiados para hacer la comparación, pero en esos días la luna culminó entre los 76° y 72°, -alta si, pero no en el cenit-.

Supongo que no pudieron hacerlo, ¡la Luna nunca llegó al cenit!, o lo que es peor, quizás los empujaron a aprender un concepto (o término) con un grave defecto en su definición práctica.
Eso es lo que quiero que evitemos.
No debemos confundir la culminación de un astro con su paso cenital.

La primera ocurre todos los días y en cualquier parte de la Tierra, el segundo solo para los que tienen declinación igual a la latitud del observador.
Para el Sol, la Luna y los planetas, que no están fijos a la esfera celeste, jamás ocurre un paso cenital en lugares con mayor latitud que el ámbito de la declinación de aquellos.

Por ese motivo, quienes viven en latitudes más al norte del Trópico de Cáncer (o al sur del Trópico de Capricornio), saben bien que para ellos el sol nunca culmina cenitalmente, pues su declinación máxima es precisamente la latitud de los trópicos (+/- 23° 26'.)

En el caso de la Luna, la situación es un poco especial, ya que por estar el plano de su órbita inclinado 5,145° con respecto a la eclíptica su declinación máxima varía entre +28° 35' y +18° 18' y su declinación mínima entre -18° 18' y -28° 35'.

Visite mi página y lea una presentación más extensa sobre la culminación de la Luna y las fechas en que esto ocurre en el mes de diciembre.
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Galaxy Song

(Original publicado: miércoles 21 de noviembre de 2007)

🎵 Galaxy song 🎼

https://apod.nasa.gov/apod/ap201011.html
Hola amigos: estudiantes o educadores de Astronomía, Física, Matemática, Inglés, Artes Plásticas, Literatura, etc., la presente canción y su música que puede descargar desde la liga escrita arriba es un excelente material divertido y motivador para repasar algo del idioma inglés, hacer ilustraciones, conversiones de unidades, analizar conceptos, discutir su significado y la veracidad de las afirmaciones, etc.
Es de la película The Meaning Of Life, del grupo Monty Python. Yo la usaría de varias maneras para dejarles una agradable tarea a mis estudiantes.

Galaxy Song

Just remember that you're standing on a planet that's evolving
And revolving at nine hundred miles an hour,
That's orbiting at nineteen miles a second, so it's reckoned,
A sun that is the source of all our power.

The sun and you and me and all the stars that we can see
Are moving at a million miles a day
In an outer spiral arm, at forty thousand miles an hour,
Of the galaxy we call the 'Milky Way'.

Our galaxy itself contains a hundred billion stars.
It's a hundred thousand light years side to side.
It bulges in the middle, sixteen thousand light years thick,
But out by us, it's just three thousand light years wide.

We're thirty thousand light years from galactic central point.
We go 'round every two hundred million years,
And our galaxy is only one of millions of billions
In this amazing and expanding universe.

The universe itself keeps on expanding and expanding
In all of the directions it can whizz
As fast as it can go, the speed of light, you know,
Twelve million miles a minute, and that's the fastest speed there is.

So remember, when you're feeling very small and insecure,
How amazingly unlikely is your birth,
And pray that there's intelligent life somewhere up in space,
'Cause there's bugger all down here on Earth.

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Lunario

(Original publicado: jueves 15 de noviembre de 2007)

Las 30 caritas de la Luna

Si nos preguntaran ¿cuáles son las fases de la Luna?, seguro que muchos contestaríamos: luna nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto menguante.

Esa respuesta se debe a que nosotros los maestros, ya sea por simplificarle su aprendizaje, por prisa, o por juzgarlo innecesario, no siempre le hemos dicho que esas son las cuatro fases principales, las más notables, las más fáciles de distinguir y las que están separadas entre sí más o menos una semana y por lo tanto, son de cierta utilidad para diseñar un calendario lunar.

Si consideramos la fase como una etapa, entonces la Luna solo tiene dos fases, la creciente y la menguante, pues cuando vemos desde la Tierra el lado cercano de la luna (¡el único que siempre está frente a nosotros!), la superficie iluminada del satélite, crece desde la luna nueva (cero iluminación) hasta la luna llena (100% de iluminación) y decrece desde ésta hasta la siguiente luna nueva.

La evolución en el tiempo del crecimiento y decrecimiento de la superficie iluminada que observamos, es semejante a la experiencia de recibir olas en la playa -al principio el nivel es bajo luego comienza a elevarse (creciente) hasta el momento en que nos sobrepasa la cresta de la ola (llena) en un momento dado, inmediatamente el nivel comienza a bajar (menguante) hasta llegar a una situación semejante al inicio (nueva).

Entonces la luna llena y la luna nueva son solo la culminación de la fase respectiva, que ocurre cada vez en una fecha y hora específica (¡con cero duración!) al igual que los momentos de los solsticios y los equinoccios.

El cuarto creciente y el cuarto menguante son también dos momentos específicos en los cuales nos parece que el terminador de la luna se localiza exactamente en la mitad de la cara cercana, dividiéndola en dos, una que está de noche y otra que está de día. Esto lo observamos, dos veces al mes, primero durante la etapa creciente y luego en la menguante y nos permite ver alternativamente la mitad de la mitad del lado cercano, esto es una cuarta parte.

No olvide que desde la Tierra no vemos el lado lejano de la Luna, debido al acople entre el periodo de rotación y de revolución del satélite,que tienen igual duración (27,5 días), no así el periodo sinódico, que es mayor (29,5 días). Sin embargo cada mes podemos ver un poco más que la mitad de la luna, debido a sus libraciones en latitud y longitud.

En realidad la iluminación del lado cercano de la Luna que nosotros vemos, está cambiando constantemente, debido a la revolución de la Luna alrededor de la Tierra y de ésta alrededor del Sol. Entonces habría muchas caritas, pero digamos, por simplicidad, que solo consideramos la carita diaria a una hora determinada. Serían unas 30 caritas, puesto que un ciclo lunar (lunación) tarda en promedio 29, 5306 días.

¿Cree usted puede verlas todas?

Un lunario es un almanaque o calendario que muestra la fase promedio de la luna cada día, los 365 (o 366) días del año.

Desde hace 15 años la Fundación Cientec edita un lunario que muestra todas las caritas de la Luna durante un año, la fecha y hora de las fases principales, las fechas en que la Luna está más cercana y más lejana de la Tierra, el perigeo y el apogeo, respectivamente.
Contiene además las fechas y horas de los eclipses de sol y de luna, de los equinoccios y de los solsticios, la fecha en que la Tierra está más cerca (perihelio) y más lejana del Sol (afelio), las lluvias de meteoros y las fechas de las festividades más importantes del año. Es un excelente instrumento de trabajo y una linda obra de arte para coleccionar.

Adquiera ya su lunario del 2008.

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Biosfera

(Original publicado: miércoles 14 de noviembre de 2007)

Me agrada esta definición que parece en Wikipedia
la biosfera es el sistema material formado por el conjunto de los seres vivos propios del planeta Tierra, junto con el medio físico que les rodea y que ellos contribuyen a conformar.”

Tome en cuenta entonces que otros planetas o satélites de cualquier sistema estelar, en los que haya seres vivos, tendrá su propia biosfera. Parece entonces que casi estamos seguros que no hay una biosfera en Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, pero podría haber una, quizás muy pequeña en Marte o en el satélite Europa de Júpiter.
  • ¿Dónde más cree usted?
Si aceptamos la definición inclusiva de arriba, entonces, para el caso de la Tierra incluimos desde la parte superior de la corteza terrestre, a unos 9000 metros bajo el nivel del mar, hasta los primeros 5 km de la troposfera, ámbito en el cual se ha encontrado algún tipo de ser vivo.

La biosfera de la Tierra y desde luego la de cualquier otro planeta habitado, no es un sistema cerrado, pues desde sus inicios hubo intercambio con el exterior, el cual aún continúa:
  • Bombardeo de asteroides, meteoros y cometas que aportaron diversos elementos, entre ellos parte del agua y quizás las sustancias precursoras de la vida.
  • La radiación electromagnética proveniente del Sol, que aporta principalmente luz y calor.
  • Las partículas constitutivas del viento solar, los rayos cósmicos y los neutrinos provenientes del espacio interestelar.
  • Calor y sustancias provenientes del interior de la Tierra, puesto que no consideramos al núcleo, al manto y gran parte de la litosfera como parte de la biosfera.
  • La atmósfera es una especie de blindaje y frontera de la biosfera, que permite el intercambio citado arriba. A través de ella escapa uno que otro átomo de hidrógeno, los cohetes y sondas espaciales que hemos enviado a diferentes puntos del sistema solar, la radiación electromagnética de nuestras telecomunicaciones y la que se refleja de la radiación solar.
    ¿Se me olvida algún otro intercambio?
Una biosfera o ecosfera como prefieren denominarla algunos, un poco más cerrada o aislada, sería el caso de esas supernaves espaciales que viajan por la galaxia en las películas de ciencia ficción y que producen todo lo que necesitan para un desarrollo sustentable de los seres vivos que la tripulan.
  • ¿Le parece que el planeta Tierra es, en cierta forma, una nave parecida a ésta?
El miércoles 14 de noviembre, gracias a la iniciativa de la Fundación Cientec, recibí en préstamo y con un compromiso de cuidar con diligencia y cariño una pequeña biosfera herméticamente cerrada, con los elementos básicos para la vida, construida por el artista e ingeniero Joaquín Fargas, como parte del proyecto Biosfera 2007, cuyo objetivo copio a continuación:

"Colaborar activamente en la concientización, de todos los niveles de la sociedad, sobre la necesidad de hacerse responsable del cuido del planeta."

Ese día también se inició la exhibición de tres biosferas de mayor tamaño en el INBioparque, las cuales usted puede visitar y monitorear periódicamente como su proyecto personal.

La Tierra es en cierta forma la cerrada biosfera en que viajamos, y para muchos de nosotros esta ecosfera se puede reducir al continente, país o vecindario donde vivimos.
Somos totalmente responsables del pedacito que nos corresponde y junto con nuestros vecinos debemos cuidarlo, no ensuciarlo y mucho menos contaminarlo o extinguir sus componentes biológicos.
  • Es nuestra primera e ineludible responsabilidad con el planeta.
Otras referencias:

¿Por qué estudiamos?

(Original publicado: 12 de noviembre de 2007)


Estudiamos para aprender lo que haremos en la vida.
¡Qué dichosos somos estudiando, aprendiendo y haciendo!

Seguramente hay respuestas diferentes a la pregunta, porque los intereses de cada quien son personales y muy específicos.
Si yo buscara una respuesta aceptada por un buen número de ustedes, me atrevería a decirles que:
Estudiamos porque nos agrada crear y producir cosas y nos sentimos mejor cuando las hacemos bien.

¿Qué jugador de fútbol no desea siempre anotar un tiro de penal?

¿Cuál médico no quiere siempre salvar a sus pacientes?

¿Qué arquitecto e ingeniero no sueñan con construir el más bello y funcional edificio?

Hacer las cosas bien creo que es el motor que mueve a cada individuo y por consiguiente a la humanidad. Por eso todas las sociedades y en todos los tiempos han desarrollado, aceptado y respetado el concepto de dios, porque se le considera el creador supremo y perfecto.

No se llega a hacer las cosas bien por pura genética.
El éxito solo se alcanza con no menos de un 90% de esfuerzo y sacrificio personal. El resto es el aporte de nuestros ancestros, del entorno, del país y del patrimonio global de la humanidad.

Tanto usted como yo, estamos en capacidad de llegar a hacer buenas cosas, pero tenemos antes que aprender a hacerlas bien y esa es la principal razón por la que estudiamos todos los días.

El inicio de sus estudios, en cualquier momento que ocurra puede marcar un momento importante para su vida.
La familia, la comunidad y el país están colaborando para que provechemos los seis años de la escuela y los cinco del colegio de la mejor manera, para que lleguemos a ser mejores ciudadanos y para que continuemos y definamos, con un poquito más de aprendizaje especializado, lo que vamos a hacer en el futuro cercano.


Debemos aprovechar toda oportunidad para aprender, es la principal y a veces única responsabilidad de los estudiantes de todas las edades.

Hace un año viví muy de cerca con estudiantes de colegio en otro país. Quedé sorprendido por la cantidad de actividades extracurriculares que por iniciativa propia y con placer, realizan en el colegio y en el barrio, después de las tres de la tarde.
Aprenden a tocar instrumentos musicales, entrenan para ser buenos deportistas, participan en la elaboración del periódico estudiantil, en clubes de arte, aprenden idiomas extranjeros, computación, hacen servicio comunal, y todo eso manteniendo buenas calificaciones -nada de notas en rojo-, buenos y sobresalientes en todas las asignaturas.

También observé que se miraba muy poca televisión y se leía mucho.

Comprobé además como los mayorcitos, hijos de pobres y de ricos por igual, realizaban algún tipo de actividad remunerada, buscada por ellos mismos para realizar en su tiempo libre, como dar tutorías a sus compañeros, entregar periódicos, colaboran en oficinas, tiendas o supermercados y ayudar a ancianos, aunque sea una o dos horas por semana, sin interferir en lo más mínimo con sus obligaciones escolares.
Esto los pone en contacto con la realidad que vive su comunidad y no sueñan con la fantasía utópica de que papá, mamá y el gobierno deben darles todo. También les enseña el valor del trabajo y del esfuerzo que debe hacerse para lograr metas, por simples que sean.

No parece lógico entonces, que en Costa Rica, un país con más necesidad de buenos aportes de sus ciudadanos, concluyamos con un bachillerato y lo único que sepamos hacer es, medio tener la capacidad para seguir estudiando, en un sistema de enseñanza superior que parece cada vez más bajar sus estándares y calidad.
En once años de nuestra vida podemos lograr cosas extraordinarias, si los aprovechamos para alcanzar un aprendizaje amplio y de buena calidad.
Por favor, no los desperdiciemos, porque nosotros mismos, nuestra familia y el país, necesita de ese aporte tan pronto tengamos la capacidad requerida para hacer bien las cosas.

-Por eso estudiamos-

Luna sobre Iztaccíhuatl

(Original publicado: viernes 2 de noviembre de 2007)

¿Iztaccihuatl?, vista desde la
Pirámide de la Luna- Teotihuacan-.
Foto de Rossy Estrada, desde el 
globo "Monarca".

06/11/2025; 05:15 a.m.

El 31 de octubre a las 11 a.m., más o menos un día antes de la fase lunar exacta del cuarto menguante del mes de noviembre (1/11: 15:18), tomé esta foto [el original fue removido]que muestra a la Luna, el satélite natural de la Tierra sobre el volcán Iztaccíhuatl
("la mujer dormida"), vigilada por su amante, el volcán Popocatépetl a la izquierda.

El volcán Popocatépetl (" la montaña que humea") con su cima a 5452 metros sobre el nivel del mar, ha mostrado activividad contínua desde 1994.


Cuando he visitado la ciudad de Puebla, casi siempre he tenido la oportunidad de observar una erupción volcánica y la cambiante cobertura de su cima, con ceniza, nieve o ambas.
https://www.infobae.com/mexico/2025/01/15/
foto-del-dia-asi-se-vio-iztaccihuatl-cubierta-de-nieve/

Aprovecho esta oportunidad para comentar el hecho de que un buen número de autores e ilustradores de libros de cuentos, novelas, revistas y aún libros de texto, continúan reafirmando, quizás por falta de cuidado, algunas de las siguientes percepciones que son total o parcialmente erróneas y que deberíamos tener cuidado en no enfatizarlas:
  • La Luna sale cuando el Sol se oculta.
  • En la noche se observan las estrellas y la Luna.
  • El Sol nos ilumina durante el día y la Luna durante la noche.
  1. Que la Luna sale cuando el Sol se oculta es solamente cierto en las horas muy cercanas a la fase de Luna llena, si por salir queremos referirnos al orto del satélite, esto es cuando atraviesa el horizonte oriental del observador (altura astronómica 0°).

    Aquí, debe distinguirse correctamente entre salir y verse, porque si a la puesta del Sol, la Luna tiene una cierta altura, pues la vemos tan pronto el nivel de oscuridad sea propiado y a veces antes, pero esta no es su salida (= orto).

  2. Sabemos que la luna nueva visualmente viaja muy cercana al Sol, motivo por el cual y por suerte para los astrónomos, no hay luna en esa fecha, primero porque no se ve y segundo porque se oculta con el sol. Son las noches más apropiadas para observar el cielo -sin luna-.

    En los días que siguen continúa nuestra suerte y solo hay luna por unas pocas horas despúes de la puesta del sol, para poder ver no solo estrellas y planetas brillantes, sino también los objetos de cielo profundo como nebulosas y galaxias, que tienen poca magnitud visual.

    En el cuarto creciente sólo hay luna más o menos después de la puesta del Sol, hasta la media noche.

    La luna llena, por estar en oposición con el Sol, nos ilumina prácticamente toda la noche, pero comienza a faltar durante unas horas después del ocaso de nuestra estrella en los días siguientes a la fase.

    En el cuarto menguante, la Luna sale más o menos a las doce de la noche y cuando llega el amanecer aún está alta en el cielo.

    En los días que siguen sale cada vez más tarde antes del amanecer y entonces de nuevo tenemos noches con pocas horas de Luna, una buena oportunidad para de nuevo observar las estrellas.

  3. ¿Y cuando podemos ver la luna durante el día?

    Después de la
    luna llena podemos ver al satélite en las primeras horas del día siguiente.

    En
    cuarto menguante como la Luna sale cerca de las cero horas, en teoría podemos verla desde las seis de la mañana hasta que se oculta a las doce horas.

    Cerca de las otras fases hay mucha iluminación debida al Sol y no es fácil ver  la Luna durante el día, aunque tenga cierta altura sobre el horizonte.
Aproveche usted las próximas lunaciones, para que compruebe cuando puede ver la Luna de día y cuando de noche.

Dicen que un mayor número de personas tiene oportunidad de ver la Luna durante el día.
¿A usted que le parece?
¿Será porque de noche la mayoría de los humanos estamos durmiendo?

Albireo

(Originalpublicado: miércoles 17 de octubre de 2007)

¿Se ha preguntado cual es la estrella brillante (¡o son dos!) que aparece en el logo de este blog?

Es Albireo, la estrella que marca la posición del pico del cisne mitológico que caracteriza al asterismo dominante en la contelación Cygnus (el Cisne).

¿Le parece bonita, atractiva, interesante, rara?

Albireo (beta Cygni), a unos 380 años luz de nosotros, es una estrella doble o binaria, del tipo llamado doble visual. Esto significa que Albireo está compuesta por dos estrellas gravitacionalmente ligadas, que pueden resolverse visualmente con un telescopio. Yo las he observado y les digo, son preciosas, quedará enamorado de ellas cuando las vea y le dejarán algo agradable para ligarlo a un buen recuerdo.


Albireo A, la más brillante del par (magnitud aparente 3,1) es de un color amarillo dorado o topacio, mientras que Albireo B (m = 5,1) es de color azul-verdoso. Su separación es de 34" (34 segundo de arco), fácil de resolver con binoculares de alta potencia y telescopios pequeños.

Pero además Albireo A es a su vez una estrella doble, así que, en realidad el sistema es triple.

Si tiene cielo despejado hacia el Oeste, al principio de la noche, intente obserbar Albireo, el Cisne y los demás objetos del Triángulo del Verano, cuyos vértices los marcan las estrellas Vega (alfa Lyra), Altair (alfa Aquila) y Deneb (alfa Cygnus).
Es interesante notar que este mapa,
por tener el norte arriba, muestra al
Cisne en una posición invertida, a como
lo vería usted en el cielo desde nuestra
latitud.

Albireo en el Cisne, dentro del Triángulo del Verano y en plena Vía Láctea.

1 de noviembre a las 8 p.m., desde Costa Rica (10° N; 84° O) -Starry Night-.